Personaje Ilustre de Aliste, Tábara y Alba en 2025,
Guilermo Vara Ferrero, comisario jefe de la Policía Nacional en Zamora, Personaje Ilustre de Aliste, Tábara y Alba en 2025,
XXXIV Día de la Comarca
DIA DE LA COMARCA
Excelentísimas e ilustrísimas autoridades civiles y militares, junta
directiva de la federación de asociaciones culturales de Aliste, Tábara y
Alba, alcaldes de la comarca, querido alcalde de Ferreras de Abajo,
queridas vecinas y queridos vecinos. Muy buenos días.
Me presento ante ustedes con el corazón lleno de sentimientos y
con una mezcla de emociones difícil de poner en palabras: gratitud,
asombro… No puedo evitar sentirme abrumado….
Cuando me comunicaron que había sido nombrado “personaje
ilustre” de la comarca en la que nací, mi primera reacción fue la
incredulidad. Porque sinceramente no lo esperaba,…. incluso me
preguntaba si realmente merezco esta distinción. Es un honor que me
supera pero que asumo con humildad y orgullo, sabiendo que nace del
cariño y del respeto de mi gente, de aquellos con quienes comparto raíces,
historia y esperanza. Más que como un reconocimiento, lo siento como un
abrazo de mi tierra, como un gran gesto de generosidad de mi pueblo.
Uno se entrega a su labor sin esperar nada a cambio, más que la
satisfacción del deber cumplido. Hoy tengo el honor y el privilegio de ser
el comisario jefe de la Policía Nacional en Zamora, una responsabilidad
que he asumido con compromiso, respeto y gratitud, intentando aportar a
esta provincia y a esta comarca lo que he podido, como tantos otros y
otras que quizá lo han hecho, posiblemente, con bastante más acierto que
yo….. Pero lo que si les puedo decir es que, al sentir este cariño,
comprendo que nuestro trabajo deja huella, que proteger y cuidar también
construye comunidad.
Como dije anteriormente no sé si merezco este reconocimiento; lo
que sí sé es que lo recibo con la misma humildad con la que me levanto
cada día, con el objetivo inquebrantable de cumplir con mi deber, y al igual
que sé, que ningún logro es individual, que detrás de cada paso que doy
están mis policías, mi familia, mis vecinos, mi pueblo, esta comarca y esta
provincia.
Mi vida profesional me ha llevado por muchos caminos, por
diferentes destinos y cada uno de ellos ha sido una lección, una
experiencia que me ha enriquecido, pero siempre he llevado en el
corazón, a Zamora, a esta comarca y sobre todo a mi pueblo (Ferreras de
Abajo, lugar en el que nací…no muy lejos de aquí, en la plaza el Cristo).
De esta tierra y de sus gentes aprendí que uno no puede mirar a otro lado
cuando hay algo que proteger, y también aprendí los valores que hoy me
guían: servicio, dignidad, entrega, lealtad y dedicación al servicio público.
Como comisario de la Policía Nacional, estos principios no son solo
palabras, sino la base de mi actuación diaria. Cada decisión que tomo se
fundamenta en ellos, buscando siempre el mejor servicio a la ciudadanía,
tratando de asegurar siempre un buen servicio policial, justo y
transparente.
Permítanme compartir un recuerdo muy personal. Cuando tenía tres
años de edad mis padres se trasladaron a vivir del pueblo a Zamora. Mi
padre, amante del pueblo y de la caza, solía venir los domingos y yo, ya
adolescente, le acompañaba encantado siempre que podía. Él iba de caza
a la Sierra de la Culebra con mis tíos y mis primos más mayores, y yo me
quedaba en el pueblo con el resto de mis primos. Les puedo decir que
cada vez que entro en una panadería “de las de verdad”, recuerdo esos
días, recuerdo esas mañanas de domingo cuando llegaba al pueblo e iba
a ver a mi tío José y a mi tía Asunción a la panadería, ese olor a pan recién
hecho es inolvidable.
Para mí el pueblo y en especial la sierra de la culebra, vista con
aquellos ojos, me parecían un lugar especial, casi mágico, inmenso,
donde la naturaleza hablaba. Hace unos años, esa sierra nos hizo llorar a
todos. El devastador incendio que la arrasó fue una herida profunda, no
solo para el paisaje, sino para el alma de esta comarca. Pero también
demostró la fuerza y la solidaridad de nuestras gentes, que no se rinden,
que cuidan de su tierra como de un ser querido, incluso dando la vida.
Celebramos hoy el día de la comarca, y quiero, no obstante,
aprovechar mis palabras para rendir un emotivo recuerdo a los cuatro
vecinos fallecidos en ese incendio; Victoriano, Eugenio, Ángel y el
brigadista Daniel Gullón Vara, mi paisano de Ferreras de Abajo, servidor
público que falleció en acto de servicio, cercado por las llamas, cuando
trabajaba en las labores de extinción; su recuerdo, entrega y sacrificio nos
ha de servir de estímulo a todos.
Hoy es uno de esos días que se quedan a vivir en el alma, ya les dije
que es un honor inmenso estar aquí hoy recibiendo esta distinción, pero
la verdad es que esta distinción no es solo mía y quiero compartirla con
todos mis vecinos de Ferreras de Abajo y de Litos y con una personas
muy especiales para mí y que hoy, desde el cielo, nos estarán
contemplando, mis abuelos paternos de Ferreras de Abajo (Juan y María),
mis abuelos maternos de Litos (Vicente – el zapatero -- y Filomena), mi
padre (Aurelio). Y por supuesto con mi madre (Lucinda) que no nos ha
podido acompañar hoy a este acto, aunque le hubiera encantado (pero
los 90 años pesan). Gracias por vuestra sabiduría y por mostrarme la
fuerza de la tradición y el valor del trabajo duro.
Compartirlo como no con mi mujer (Carmen) por su apoyo
incondicional, ella ha sufrido mis idas y venidas por los distintos destinos,
cambios de residencia, horarios intempestivos, de los que conocía lo hora
en que salía de casa pero nunca la del regreso. A mis hermanos y
sobrinos, a mis tíos y a mis primos, que siempre me reciben con los brazos
extendidos y que me abren sus puertas cada vez que vengo al pueblo
(que no son tantas veces como me gustaría). Esta distinción es tanto suya
como mía.
Créanme, soy de los que pienso que el éxito nunca es un logro
individual, no sería quien soy, ni estaría aquí hoy sin la ayuda y
colaboración de mi otra familia, la Policía Nacional de Zamora y Alcañices.
Gracias por acompañarme, por vuestra energía, apoyo, dedicación y
lealtad. Este galardón también es vuestro.
Estimado Ángel (Subdelegado del Gobierno en Zamora), estimado
Javier (Presidente de la Diputación Provincial), estimado Antonio
(Subdelegado de Defensa) y estimado Jesús (Comandante de la Guardia
Civil en Zamora). Gracias por estar hoy aquí.
Y termino como no podía ser de otra manera, expresando mi
gratitud más sincera a los que han hecho posible este reconocimiento. A
la Federación de asociaciones culturales de Aliste, Tábara y Alba, a su
junta directiva y a todos sus miembros, a las asociaciones de Tres Ventos
y Las Cancillas, al excelentísimo Ayuntamiento de Ferreras de Abajo, a
su corporación municipal y por supuesto a su Alcalde (Mi querido Jesús).
Y muchísimas gracias a todos los vecinos de Ferreras de Abajo y Litos,
gracias porque vosotros me recordáis que pertenezco a este lugar, que
soy parte de su memoria, de sus valores, de su historia compartida.
Gracias por recordarme que uno nunca deja de pertenecer al lugar donde
nació y donde aprendió a soñar. ……………......Reitero, muchísimas
gracias de corazón.


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