๐๐๐ซ๐ง๐๐ฏ๐๐ฅ๐๐ฌ ๐๐ ๐๐ฅ๐๐๐ง̃๐ข๐๐๐ฌ ๐๐ง ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐๐ง̃๐จ๐ฌ ๐๐: ๐ฅ๐ ๐๐ฅ๐๐ ๐ซ๐ข́๐ ๐๐ฅ๐๐ง๐๐๐ฌ๐ญ๐ข๐ง๐ ๐๐ ๐ฎ๐ง ๐ฉ๐ฎ๐๐๐ฅ๐จ
๐๐๐ซ๐ง๐๐ฏ๐๐ฅ๐๐ฌ ๐๐ ๐๐ฅ๐๐๐ง̃๐ข๐๐๐ฌ ๐๐ง ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐๐ง̃๐จ๐ฌ ๐๐: ๐ฅ๐ ๐๐ฅ๐๐ ๐ซ๐ข́๐ ๐๐ฅ๐๐ง๐๐๐ฌ๐ญ๐ข๐ง๐ ๐๐ ๐ฎ๐ง ๐ฉ๐ฎ๐๐๐ฅ๐จ
Los carnavales de Alcaรฑices en los aรฑos 60 tenรญan un sabor especial, quizรก porque eran una fiesta que ๐ฌ๐จ๐๐ซ๐๐ฏ๐ข๐ฏ๐ข́๐ ๐ ๐ฉ๐๐ฌ๐๐ซ ๐๐ ๐๐ฌ๐ญ๐๐ซ ๐จ๐๐ข๐๐ข๐๐ฅ๐ฆ๐๐ง๐ญ๐ ๐ฉ๐ซ๐จ๐ก๐ข๐๐ข๐๐ ๐๐๐ฌ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ฉ๐ซ๐ข๐ฆ๐๐ซ๐จ๐ฌ ๐๐ง̃๐จ๐ฌ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐๐ข๐๐ญ๐๐๐ฎ๐ซ๐. Aquella prohibiciรณn no borrรณ la tradiciรณn, pero sรญ la volviรณ mรกs discreta, mรกs domรฉstica, mรกs nuestra. La gente celebraba con la puerta entreabierta, con picardรญa y con ese ingenio que solo aparece cuando la alegrรญa tiene que abrirse paso a escondidas.
๐๐๐ฌ ๐๐๐ซ๐๐ญ๐๐ฌ ๐๐ ๐๐๐ซ๐ญ๐จ́๐ง ๐๐ ๐๐ ๐๐จ๐ฅ๐จ๐ซ๐ข๐๐๐ฌ
Para los niรฑos, el carnaval empezaba en la tienda de ๐๐ ๐๐จ๐ฅ๐จ๐ซ๐ข๐๐๐ฌ, un pequeรฑo santuario donde colgaban las mรญticas ๐๐๐ซ๐๐ญ๐๐ฌ ๐๐ ๐๐๐ซ๐ญ๐จ́๐ง. Eran baratas, frรกgiles y maravillosas. Bastaba ponerse una para sentir que uno escapaba, aunque fuera por unas horas, de la seriedad de aquellos tiempos. Payasos, animales, personajes fantรกsticos… todos ellos nacรญan del cartรณn y de la imaginaciรณn infantil.
La Doloricas tambiรฉn vendรญa las ๐๐จ๐ฅ๐ฌ๐๐ฌ ๐๐ ๐ฉ๐๐ฉ๐๐ฅ๐ข๐ฅ๐ฅ๐จ๐ฌ, hechas con paciencia infinita. Aquellos pequeรฑos cรญrculos de colores, recortados a mano, eran la pรณlvora festiva de los chiquillos. Una bolsa bastaba para teรฑir de fiesta cualquier calle, aunque la fiesta fuese, oficialmente, algo que no debรญa verse demasiado.
๐๐๐ซ๐๐ฆ๐๐ฅ๐จ๐ฌ ๐๐ ๐๐ณ๐ฎ́๐๐๐ซ ๐ช๐ฎ๐๐ฆ๐๐๐: ๐๐ฅ ๐ฌ๐๐๐จ๐ซ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ญ๐ซ๐๐ง๐ฌ๐ ๐ซ๐๐ฌ๐ข๐จ́๐ง ๐๐ฎ๐ฅ๐๐
En muchas casas, los dรญas previos al carnaval olรญan a ๐๐ณ๐ฎ́๐๐๐ซ ๐ช๐ฎ๐๐ฆ๐๐๐. Con lo que habรญa a mano, se preparaban caramelos caseros, duros y brillantes, envueltos en papel de estraza. Eran un lujo sencillo, pero cargado de emociรณn. Para los niรฑos, aquel sabor tostado era inseparable de la sensaciรณn de libertad que traรญa el carnaval, incluso en su versiรณn mรกs discreta.
๐๐ ๐๐ฎ๐๐ซ๐๐ข๐ ๐๐ข๐ฏ๐ข๐ฅ… ๐ฆ๐ข๐ซ๐๐ง๐๐จ ๐ฉ๐๐ซ๐ ๐จ๐ญ๐ซ๐จ ๐ฅ๐๐๐จ
Aunque la fiesta estaba prohibida, en Alcaรฑices se daba un pequeรฑo milagro anual. ๐๐ ๐๐ฎ๐๐ซ๐๐ข๐ ๐๐ข๐ฏ๐ข๐ฅ, siempre presente en la vida del pueblo, ๐ฌ๐จ๐ฅ๐ข́๐ ๐ฆ๐ข๐ซ๐๐ซ ๐ฉ๐๐ซ๐ ๐จ๐ญ๐ซ๐จ ๐ฅ๐๐๐จ durante esos dรญas. No era un permiso explรญcito, ni mucho menos, pero sรญ una especie de tregua tรกcita. Mientras no hubiera escรกndalos, mientras la alegrรญa no se volviera demasiado ruidosa, los agentes permitรญan que la tradiciรณn siguiera respirando.
๐๐ง ๐๐๐ซ๐ง๐๐ฏ๐๐ฅ ๐ก๐ฎ๐ฆ๐ข๐ฅ๐๐, ๐ฉ๐๐ซ๐จ ๐ข๐ง๐ฏ๐๐ง๐๐ข๐๐ฅ๐
Los carnavales de Alcaรฑices en los aรฑos 60 no tenรญan desfiles oficiales ni grandes disfraces. Tenรญan algo mejor: la complicidad de un pueblo entero. La fiesta se hacรญa en las casas, en las cocinas, en las calles de tierra, en las risas de los niรฑos que corrรญan con sus caretas de cartรณn y sus bolsillos llenos de papelillo.
Era un carnaval humilde, sรญ, pero tambiรฉn ๐ข๐ง๐ฏ๐๐ง๐๐ข๐๐ฅ๐, porque sobrevivรญa gracias a la memoria, al ingenio y a la voluntad de la gente. Y quizรก por eso, quienes lo vivieron lo recuerdan hoy con un brillo especial en los ojos.



Comentarios
Publicar un comentario