馃毀 Los peones camineros de la N-122: guardianes de la frontera

 


馃毀 饾悑饾惃饾惉 饾惄饾悶饾惃饾惂饾悶饾惉 饾悳饾悮饾惁饾悽饾惂饾悶饾惈饾惃饾惉 饾悵饾悶 饾惀饾悮 饾悕-饾煆饾煇饾煇: 饾悹饾惍饾悮饾惈饾悵饾悽饾悮饾惂饾悶饾惉 饾悵饾悶 饾惀饾悮 饾悷饾惈饾惃饾惂饾惌饾悶饾惈饾悮⁣⁣

⁣⁣En los a帽os 60, cuando la carretera N-122 un铆a Zamora con la frontera de San Mart铆n del Pedroso en un trazado duro, estrecho y polvoriento, los peones camineros y sus capataces eran los vigilantes silenciosos de cada tramo. Aquella v铆a, hoy modernizada, depend铆a entonces casi por completo del trabajo manual de estos hombres, herederos de un oficio nacido en el siglo XVIII y convertido con el tiempo en columna vertebral del mantenimiento de las carreteras espa帽olas.⁣⁣

Las casetas levantadas junto a la carretera —las antiguas casillas de peones camineros— salpicaban el recorrido en lugares hoy casi olvidados: el Puerto, en la curva que baja a la Fuente de la Salud, la zona del kil贸metro 15 —donde hoy est谩 la salida hacia 脕lmaraz—, el Cerezal o las proximidades de Fornillos, Portilla Blanca, Sejas, San Mart铆n del Pedroso… En ellas, entre la carretera y la tierra, se levantaba una forma de vida que mezclaba trabajo, familia y comunidad.⁣⁣

馃彔 饾悑饾悮饾惉 饾悳饾悮饾惉饾悶饾惌饾悮饾惉 饾惒 饾惀饾悮 饾惎饾悽饾悵饾悮 饾悳饾惃饾惌饾悽饾悵饾悽饾悮饾惂饾悮⁣⁣


Cada caseta era mucho m谩s que un simple puesto de trabajo: era un hogar. Los peones camineros viv铆an all铆 con sus esposas e hijos, organizando la vida alrededor de la carretera. Cultivaban peque帽as huertas, criaban gallinas y a veces alg煤n cerdo, para complementar un sueldo modesto y un trabajo que exig铆a presencia constante.

Al lado de las casetas se almacenaban los materiales b谩sicos de conservaci贸n:⁣⁣

  • montones de piedra para tapar baches y reforzar cunetas,⁣⁣

  • mont铆culos de arena fina,⁣⁣

  • bidones de brea para arreglar el firme cuando se deterioraba.⁣⁣

La jornada era, en la pr谩ctica, de sol a sol. El caminero deb铆a vigilar su tramo, recorrerlo a diario, limpiar cunetas, desatascar alcantarillas cuando las lluvias bloqueaban el paso del agua y retirar piedras o desprendimientos que pusieran en peligro a carros, coches o camiones. Cuando la nieve o el barro se adue帽aban de la calzada, eran ellos los primeros en salir, muchas veces con medios muy precarios, pero con la obligaci贸n de mantener el camino abierto.⁣⁣

La vida era dura, pero tambi茅n ingeniosa: algunos aprovechaban los ratos de calma para otros oficios. El 饾惉饾悶帽饾惃饾惈 饾悓饾悮饾惈饾惌铆饾惂, por ejemplo, adem谩s de su labor en la carretera, fabricaba yugos de madera. En su casa, el ruido de la garlopa y el olor a madera reci茅n trabajada se mezclaban con el paso de los camiones y autobuses.

En otros pueblos, como La Torre de Aliste, las casetas —conocidas all铆 simplemente como las Casillas— eran como dos peque帽os chalets adosados. En una de ellas vivi贸 durante un tiempo el caminero Juan R铆os con su familia; despu茅s, aquella casilla se aprovech贸 como almac茅n de grano, guano, le帽era, gallinero… Juan R铆os se encargaba del tramo de carretera entre La Torre y San Vitero, mientras que en la otra casilla viv铆a Juan Vaquero, responsable de los caminos hacia la Estaci贸n y hacia Pobladura de Aliste. Al principio iban a su trabajo en bicicleta y, con el tiempo, pudieron comprarse una moto: otro s铆mbolo de c贸mo la modernidad iba entrando, poco a poco, en la vida de los camineros.

馃洜️ 饾悇饾惀 饾惃饾悷饾悽饾悳饾悽饾惃 饾惒 饾惀饾悮 饾悾饾悶饾惈饾悮饾惈饾惇饾惍铆饾悮: 饾悶饾惀 饾悞饾惈. 饾悓饾悮饾惈饾惌铆饾惂, 饾悳饾悮饾惄饾悮饾惌饾悮饾惓 饾悳饾悮饾惁饾悽饾惂饾悶饾惈饾惃⁣


Dentro de esta organizaci贸n hab铆a distintos niveles. Cada pe贸n caminero ten铆a asignado un tramo concreto de carretera, de unos cinco kil贸metros aproximadamente, del que era responsable directo. Por encima de ellos estaban los 饾悳饾悮饾惄饾悮饾惌饾悮饾惓饾悶饾惉 饾悳饾悮饾惁饾悽饾惂饾悶饾惈饾惃饾惉, encargados de coordinar varios tramos y supervisar a varios peones.⁣

El 饾悞饾惈. 饾悓饾悮饾惈饾惌铆饾惂 no era solo un caminero m谩s: era capataz caminero en el tramo de Alca帽ices y sus alrededores. Eso significaba que:⁣

  • 饾悞饾惍饾惄饾悶饾惈饾惎饾悽饾惉饾悮饾悰饾悮 el trabajo de varios peones a su cargo, comprobando que cada uno manten铆a en buen estado su parte de la carretera.⁣

  • 饾悜饾悶饾悳饾惃饾惈饾惈铆饾悮 distancias mayores, controlando varios kil贸metros de la N-122, desde zonas pr贸ximas a Alca帽ices hasta otros puntos del itinerario.⁣

  • 饾悗饾惈饾悹饾悮饾惂饾悽饾惓饾悮饾悰饾悮 las tareas, indicando prioridades: qu茅 baches tapar primero, qu茅 cunetas limpiar, qu茅 zonas reforzar antes de la llegada del mal tiempo.⁣

  • Era, en la pr谩ctica, la referencia de la carretera para los vecinos: si hab铆a un problema, muchas veces el primer nombre que se mencionaba era el suyo.⁣

Su figura, adem谩s, simbolizaba el ascenso dentro de un cuerpo que, con el tiempo, se fue profesionalizando: para ser pe贸n caminero ya se exig铆a saber leer, escribir y dominar las cuatro reglas aritm茅ticas, y el capataz era el hombre de confianza de los ingenieros y jefes de conservaci贸n en un territorio muy amplio.

馃懃 饾悕饾惃饾惁饾悰饾惈饾悶饾惉 饾惒 饾惁饾悶饾惁饾惃饾惈饾悽饾悮饾惉⁣⁣

Los recuerdos de la N-122 en aquellos a帽os traen consigo nombres que se confunden en la memoria oral, pero que siguen vivos en la comunidad:⁣⁣

  • El 饾悞饾惈. 饾悓饾悮饾惈饾惌铆饾惂, capataz caminero del tramo de Alca帽ices, recordado por su autoridad tranquila, su conocimiento de cada curva de la carretera y su habilidad con la madera.⁣⁣

  • 饾悘饾悮饾悰饾惀饾惃 饾悓饾悮饾惂饾悾贸饾惂, en Vivinera, a quien algunos llamaron durante a帽os «Manuel» hasta que la memoria colectiva fue afinando el recuerdo: siempre presente con la pala, el pico y la escoba al hombro.⁣⁣

  • En Sejas, el caminero conocido como 饾悶饾惀 饾惌铆 饾悙饾惍饾悽饾悳饾惃饾惀饾悮饾惉, figura inseparable del paisaje de la carretera.

  • 饾悘饾悮饾惉饾悳饾惍饾悮饾惀, en la Portilla Blanca, cuya estampa a煤n se evoca vigilando la carretera en d铆as de lluvia y niebla.⁣⁣


A estos nombres se suman los que aporta la investigaci贸n y la memoria documental en pueblos como Fornillos y Fonfr铆a de Aliste. En Fornillos, por ejemplo, se sucedieron peones camineros como Don Justo Carbajo Gallego (ya documentado como caminero desde 1871), su hijo Don Pedro Carbajo Fern谩ndez, Don Pascasio Calvo Valle, Don Manuel Temprano Barrio o Don Juan G贸mez Mart铆nez, entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. En Fonfr铆a de Aliste aparecen tambi茅n nombres como Don Bernab茅 Fern谩ndez P茅rez o Don Dionisio de Le贸n F谩undez, todos ellos peones camineros con ra铆ces en distintos pueblos de la provincia y casados con mujeres de la comarca, tejiendo as铆 una red humana y familiar alrededor del oficio.

Y, junto a los documentos, la memoria viva:

  • Eva Rodr铆guez recuerda la carretera «con piedras y rebollos, sin asfaltar» y al se帽or Mart铆n y a su familia como parte del paisaje cotidiano.

  • En Morales de Toro, seg煤n cuenta Amelia Alonso Ramos, tambi茅n hab铆a camineros en la carretera que lleva hacia Valladolid; todav铆a hoy, cerca de su casa, la se帽al de esa v铆a recuerda aquella funci贸n silenciosa de vigilancia y cuidado.

Cada uno de ellos formaba parte de una red humana que manten铆a abierta la comunicaci贸n entre los pueblos. Gracias a su trabajo, los camiones cargados de le帽a o mercanc铆as pod铆an llegar hasta Zamora en viajes que entonces duraban m谩s de dos horas, sorteando baches, curvas y pendientes que hoy casi cuesta imaginar.⁣⁣

馃尵 饾悅饾悮饾惈饾惈饾悶饾惌饾悶饾惈饾悮 饾惒 饾悳饾惃饾惁饾惍饾惂饾悽饾悵饾悮饾悵⁣⁣


La carretera no era solo una v铆a de paso: era un elemento central de la vida social y econ贸mica. Las casetas se integraban en el paisaje rural, junto a bodegas, fuentes y peque帽os cruces que serv铆an como puntos de encuentro.⁣⁣

Los camineros conoc铆an a todos los vecinos, y las familias de peones y capataces se sumaban al tejido agr铆cola y social:⁣⁣

  • cultivaban las huertas,⁣⁣

  • cuidaban gallinas y conejos,⁣⁣

  • recog铆an le帽a en las orillas,⁣⁣

  • compart铆an noticias, favores y preocupaciones con la gente de los pueblos cercanos.⁣⁣

La frontera, lejos de ser un l铆mite, era un espacio de convivencia y trabajo compartido. Por la N-122 circulaban camioneros portugueses, comerciantes, emigrantes que sal铆an o regresaban, viajeros que encontraban en aquellas casetas un signo de presencia humana en medio de la distancia.

馃摐 饾悢饾惂饾悮 饾惄饾惈饾惃饾悷饾悶饾惉饾悽贸饾惂 饾悳饾惃饾惂 饾惉饾悽饾悹饾惀饾惃饾惉 饾悵饾悶 饾悺饾悽饾惉饾惌饾惃饾惈饾悽饾悮⁣

Aquel mundo de peones y capataces camineros de los a帽os 60 era el 煤ltimo cap铆tulo de una historia mucho m谩s larga. La figura del pe贸n caminero en Espa帽a se remonta al siglo XVIII, cuando surgi贸 primero el guarda del camino (en 1767) y luego, de forma m谩s definida, el pe贸n caminero (en 1781).⁣

Con el tiempo, estos trabajadores obtuvieron la consideraci贸n de 饾悹饾惍饾悮饾惈饾悵饾悮饾惉 饾悾饾惍饾惈饾悮饾悵饾惃饾惉, con cierta autoridad para vigilar y sancionar comportamientos irregulares en los caminos, en una 茅poca en la que la seguridad de las rutas era un problema real.⁣

En el siglo XIX se generaliz贸 la construcci贸n de las 饾悳饾悮饾惉饾悽饾惀饾惀饾悮饾惉 饾悵饾悶 饾惄饾悶饾惃饾惂饾悶饾惉 饾悳饾悮饾惁饾悽饾惂饾悶饾惈饾惃饾惉, viviendas a pie de carretera que garantizaban su presencia constante. En muchos casos eran casillas dobles, para alojar a dos familias. La normativa se fue endureciendo y regulando, especialmente a partir de reglamentos como el de 1909 y el de 1914, que fijaban condiciones de acceso y servicio.⁣

El 饾悳饾悮饾惄饾悮饾惌饾悮饾惓 饾悳饾悮饾惁饾悽饾惂饾悶饾惈饾惃, como el Sr. Mart铆n en la N-122, surgi贸 como el escal贸n de coordinaci贸n y supervisi贸n: un pe贸n con m谩s experiencia y responsabilidad, encargado de varios tramos y de otros camineros, distinguido incluso por un gal贸n en la manga del uniforme.⁣


馃搲 饾悇饾惀 饾悷饾悽饾惂饾悮饾惀 饾悵饾悶 饾惍饾惂饾悮 茅饾惄饾惃饾悳饾悮⁣⁣

Con la llegada de la mecanizaci贸n y las brigadas m贸viles de conservaci贸n en los a帽os 70, la figura del pe贸n caminero empez贸 a desaparecer de la red viaria. Las casetas quedaron vac铆as, muchas fueron demolidas, otras absorbidas por las nuevas trazas de la carretera o convertidas en naves, almacenes o viviendas particulares.⁣⁣

Sin embargo, su memoria persiste. En los pueblos de la N-122 y en muchos otros de la provincia a煤n se recuerdan nombres, apodos y an茅cdotas. Se habla de c贸mo el capataz Sr. Mart铆n organizaba los trabajos antes de que llegara el invierno, de c贸mo Pascual peleaba con las riadas en la Portilla Blanca, de c贸mo Pablo Manj贸n en Vivinera acud铆a cuando un cami贸n quedaba atascado, o de c贸mo en las Casillas de La Torre se guardaba el grano junto a las herramientas del camino.⁣⁣

Queda, sobre todo, la imagen de un tiempo en que la carretera se cuidaba 饾悮 饾悰饾悮饾惉饾悶 饾悵饾悶 饾惁饾悮饾惂饾惃饾惉 饾悺饾惍饾惁饾悮饾惂饾悮饾惉, d铆a tras d铆a, bajo el sol, la nieve o el barro. Un tiempo en que la N-122, camino de la frontera, era menos r谩pida pero quiz谩 m谩s humana, recorrida y protegida por peones y capataces camineros que hicieron de la dureza del trabajo una forma de vida y de servicio a su tierra.

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